Actualidad económica y empresarial de la primera red de networking profesional en español
Durante 15 años, Juan Rodríguez se ganó la vida como informático en una destacada empresa consultora del sector tecnológico. Experto en la programación de aplicaciones a medida para los clientes de su empleador, este madrileño dedicaba largas horas frente a la pantalla “picando código”. Un fin de semana, de paseo por la Sierra Norte de Madrid disfrutando de la naturaleza e intentando desconectar de su urbanita lunes-a-viernes habitual, Juan tuvo su momento “Eureka”: “Me sentía tan bien en aquel entorno pasajero y, a la vez, tan ajeno a la vida rutinaria que me esperaba a tan solo 90 kilómetros de distancia que me invadió un deseo casi agónico de buscar la forma de cambiar de vida.”
Pasar de un impulso puntual a la acción le llevó tiempo a Juan. Posiblemente, tomar la decisión y ponerse manos a la obra incluso le resultó más difícil que el duro esfuerzo requerido para semejante cambio de vida.
Su interés por la naturaleza, la nutrición, y deseo de llevar una vida sana sin duda sirvieron de fuente de inspiración y empuje para dar el salto.
“Comencé a investigar sobre la elaboración de productos alimenticios naturales, me inscribí a cursos… en fin, dediqué mucho tiempo a aprender y consolidar mis conocimientos sobre estos temas. Esto también me sirvió para confirmar si todo aquello realmente me gustaba como para dar el cambio de rumbo que me había propuesto.”
Los cursos, naturalmente, le abrieron otros horizontes profesionales, pues en el camino fue conociendo a otros que compartían sus inquietudes y que más adelante le servirían de apoyo para poner en marcha su negocio. Una forma de hacer networking muy relajada. “Intercambiar conocimientos con otros en un aula es una excelente forma de crear lazos profesionales.”
Cuando menos lo imaginó, Juan dejaba el ratón, su teclado y su pantalla para mudarse al campo en agosto 2000 donde, desde hace más de nueve años, dedica su tiempo a fabricar alimentos tradicionales, artesanías, productos de higiene y cosmética orgánicos.
¿Sus primeros clientes? “Familiares, amigos, conocidos, colegas del trabajo… ¡Todos mis contactos!”.
No se convirtió en ermitaño ni enemigo de las tecnologías, Juan promueve sus productos y talleres educativos desde www.tradicion.es, la web de su empresa, “Taller de las Tradiciones”. Juan encontró no sólo una fórmula de negocio atractiva en un nicho muy concreto que le permite vivir, sino que descubrió actividades afines que realmente disfruta, como por ejemplo, dar clases.
“No comercializamos productos, sino que impartimos cursos sobre la fabricación de todos los productos que a muchos desean adquirir, e incluso asesoramos a nuestros estudiantes en la puesta en marcha de negocios similares”. En “Taller de las Tradiciones” puedes incluso adquirir la materia prima de los productos que desees producir y vender.
Así, desde fabricar productos orgánicos hasta impartir cursos para la preparación de conservas o cestería tradicional en castaño, Juan cumplió su sueño de cambiar su estilo de vida, se convirtió en su propio jefe y ahora comparte con otros lo aprendido.
Una idea, tenacidad y una red de contactos llevaron a Juan del “clic” del ratón al zumbido de las abejas.